La reprogramación de la centralita electrónica de gestión del motor puede incrementar la potencia y el par de un coche entre un 15 y un 30 por ciento. Existen talleres especializados que realizan esta operación por precios de entre 200 y 500 euros.
En los motores diesel es más común añadir una centralita adicional , que se conecta a la original y cambia los datos de programación.
Para los coches de gasolina es más común realizar la reprogramación. Existen varias formas de hacerlo, dependiendo del tipo de centralita del vehículo. Algunas llevan la cartografía (los datos de todos los parámetros) grabada en una memoria tipo flash, por lo que sólo es necesario cambiar los ajustes. Otras, en cambio, la llevan en un chip sólo de lectura, que no se puede borrar o grabar. En este caso es necesario sustituirlo por otro que contenga la cartografía cambiada.
Algunos fabricantes protegen la centralita, lo que eleva sustancialmente los gastos de reprogramación, disuadiendo de esta forma a sus usuarios.
El resultado es una mejora de las prestaciones y, a menudo, una reducción en el consumo de gasolina que puede llegar al diez por ciento. Existen reprogramaciones pensadas para camiones y empresas de transporte orientadas a reducir el consumo manteniendo las prestaciones.
La operación ha de realizarse sobre un banco de potencia, para comprobar que se obtienen los resultados esperados. También es conveniente, especialmente en los vehículos diesel que el taller analice la emisión de gases para comprobar que se mantiene en los límites legales exigidos por la ITV.
No hay muchos talleres que se dediquen a reprogramaciones en España. Por eso la mayoría de ellos se desplazan, con cita previa por todo el país, como Mainz (magnusmotor.com), Doctor Chip (doctorchip.com), TLR Sport (tallereslirios.com) o 2mSpeedProjetc (2mspeedproject.com)
Además de la garantía obligatoria en piezas y mano de obra, algunos talleres ofrecen un periodo de prueba en el que un cliente que no esté satisfecho puede restaurar la programación original.
La pregunta más frecuente es si el motor o los demás elementos del vehículo como la transmisión o los frenos sufrirán y se gastarán antes al soportar mayor potencia. La respuesta es que el desgaste de todo vehículo no depende de su potencia, sino de la forma de conducir. Ningún elemento del coche sufre si no se emplea esa potencia adicional para aceleraciones o frenazos bruscos.
Si el incremento de potencia ha sido sustancial, podría resultar conveniente reforzar la seguridad del coche con unos amortiguadores más firmes, neumáticos y/o llantas nuevos, frenos mejorados, etc.
En los motores diesel es más común añadir una centralita adicional , que se conecta a la original y cambia los datos de programación.
Para los coches de gasolina es más común realizar la reprogramación. Existen varias formas de hacerlo, dependiendo del tipo de centralita del vehículo. Algunas llevan la cartografía (los datos de todos los parámetros) grabada en una memoria tipo flash, por lo que sólo es necesario cambiar los ajustes. Otras, en cambio, la llevan en un chip sólo de lectura, que no se puede borrar o grabar. En este caso es necesario sustituirlo por otro que contenga la cartografía cambiada.
Algunos fabricantes protegen la centralita, lo que eleva sustancialmente los gastos de reprogramación, disuadiendo de esta forma a sus usuarios.
El resultado es una mejora de las prestaciones y, a menudo, una reducción en el consumo de gasolina que puede llegar al diez por ciento. Existen reprogramaciones pensadas para camiones y empresas de transporte orientadas a reducir el consumo manteniendo las prestaciones.
La operación ha de realizarse sobre un banco de potencia, para comprobar que se obtienen los resultados esperados. También es conveniente, especialmente en los vehículos diesel que el taller analice la emisión de gases para comprobar que se mantiene en los límites legales exigidos por la ITV.
No hay muchos talleres que se dediquen a reprogramaciones en España. Por eso la mayoría de ellos se desplazan, con cita previa por todo el país, como Mainz (magnusmotor.com), Doctor Chip (doctorchip.com), TLR Sport (tallereslirios.com) o 2mSpeedProjetc (2mspeedproject.com)
Además de la garantía obligatoria en piezas y mano de obra, algunos talleres ofrecen un periodo de prueba en el que un cliente que no esté satisfecho puede restaurar la programación original.
La pregunta más frecuente es si el motor o los demás elementos del vehículo como la transmisión o los frenos sufrirán y se gastarán antes al soportar mayor potencia. La respuesta es que el desgaste de todo vehículo no depende de su potencia, sino de la forma de conducir. Ningún elemento del coche sufre si no se emplea esa potencia adicional para aceleraciones o frenazos bruscos.
Si el incremento de potencia ha sido sustancial, podría resultar conveniente reforzar la seguridad del coche con unos amortiguadores más firmes, neumáticos y/o llantas nuevos, frenos mejorados, etc.
Guía creada el: 02/08/06 (actualizada el 23/12/11)



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