Los modelos de la colección KINETIC funcionan sin pilas gracias a su revolucionario mecanismo basado en la energía cinética que se genera con el propio movimiento del brazo. Y hablo de colección, pues hay unos 20 modelos a elegir y además para "señoritos" y "señoritas", aunque para éstas últimas hay menos para elegir (todo ello suponiendo que a las mujeres no les gusten los relojes de tamaño más grande).
Su tecnología de forma muy resumida, lleva un rotor que puede girar a 300.000 revoluciones por minuto, junto con un imán y una bobina que nos proporciona energía magnética. Esta energía magnética pasa a un pequeño condensador (que es el verdadero corazón de la maquinaria) que obra el milagro de transformar la energía magnética en eléctrica, la necesaria para poder funcionar y, todo ello con el solo movimiento del reloj en nuestra muñeca.
Por lo tanto se ha obrado el milagro y la tan necesaria pila, ha dejado de ser un inconveniente, ya que de manera totalmente ecológica se he hallado la forma de producir energía eléctrica.
Este condensador tiene la gran ventaja de que permite liberar la energía eléctrica que necesita el circuito para poder funcionar, conservando el resto como reserva de energía. Cuenta con un sistema especial de cuarzo que permite funcionar con sólo la mitad de energía que utilizan los de pila convencionales, vamos una maravilla de la tecnología relojera.
Bueno, y es así como funciona un KINETIC por dentro, de forma aproximada (que yo me enteré cuando lo compré y por ser muy curiosón). Sólo deseo que os halláis hecho una idea general.
Energía completamente ecológica, no contaminando absolutamente nada.
Al no llevar pilas, no hace falta abrir el reloj para poder cambiarlas, por lo que es importantísimo, ya que el reloj siempre estará hermético para agua y polvo.
Tienen una carga máxima de reserva de energía de unas 3 semanas, aunque esto no siempre es exacto, por una sencilla razón, cada cual mueve el brazo de una determinada manera y eso influirá en la cantidad de carga que se acumula en el reloj.
La ventaja parece evidente, puedes ponértelo un fin de semana, quitártelo para volver a ponértelo dentro de 15 días y el reloj seguirá funcionando.
Es muy cómodo, ya que sino tuviera una reserva de carga, no tendría sentido todo esto. Además si se le agotara la reserva de carga, basta con que le demos unas sacudidas en forma de medio arco, para que empiece a funcionar, ¡vamos cuestión de segundos!.
Con todo esto, vemos que tenemos un reloj, realmente sorprendente en su funcionamiento, pero evidentemente toda esta tecnología la vas a pagar. LA ECOLOGÍA HOY POR HOY PARECE QUE ESTÁ REÑIDA CON LA ECONOMÍA (y eso que todos sabemos el problema tan enorme, que tienen las pilas y el daño que causan para el medio ambiente).
Los precios, son muy diversos, por la variedad de modelos, pero os voy a dar unas ideas: Él más barato, con correa de silicona es de unos 130 € y solo sumergible hasta los 50 metros. Luego vienen los de todo acero inoxidable e insisto en este punto, pues hay mucha costumbre en decirte que los relojes son de acero inoxidable Y ES UNA VERDAD A MEDIAS, pues es casi todo, NO TODO, algunas cajas no lo son, o la parte trasera o el brazalete, suelen ser de otra aleación, pero no de acero inoxidable.
Por término medio estos relojes con día y mes incorporado y totalmente de acero inoxidable, sumergible hasta los 100 metros, suelen costar unos 300 € (no os voy a decir cuanto costo el mío :-))). Aunque los hay con 3 esferas más, con cronógrafo, que tienen un precio desorbitado, creo que pueden llegar hasta los 800 € y más.
Tiene una gran precisión horaria, pues yo me olvido de él y creo que solo he tocado las agujas una vez en un año, quizás un minuto en más o menos. Si no me acuerdo, es buena señal xDDD.
Así, que si queréis un caprichito y os gustan este tipo de relojes, acordaros de KINETIC, un buen avance.



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