El intenso y brillante color grana y sus puertas de apertura vertical llaman poderosamente la atención. Sin embargo, el coche original sigue siendo perfectamente reconocible a primera vista.
Su propietario, Iván, nos confirma que el diseño es intencionadamente ligero, sin grandes estridencias, para no perder la bonita línea original del vehículo, pero que se vea que está preparado.
Se han basado en el estilo Racing japones, que consiste en decorar el automóvil con elementos que recuerdan los alerones , spoilers , llantas , etc de los coches de carreras.
Las llantas se han traído de Estados Unidos y van “drilladas”, es decir, ha habido que modificar los orificios de los tornillos ya que en Estados Unidos no existen las mismas medidas que en Europa.
El equipo de audio es el mismo que el del campeón de Europa de tuning del pasado año, basado en la marca Nertz.
El escape original se ha sustituido por uno de moto en posición central, lo que ha obligado a sacrificar la rueda de repuesto. Los pilotos traseros y los faros se han sustituido por otros más vistosos dotados de led .

El kit aerodinámico consta de faldones delanteros y traseros de diseño muy agresivo, taloneras y alerón sobre el portón del maletero. No se han ensanchado los pasos de rueda ni se ha optado por kits de alargamiento de la carrocería.
El interior está completamente tapizado en una elegante combinación de sky rojo y negro que se extiende también por el salpicadero. Las palancas de freno de mano y cambio también siguen esta misma pauta estética.
Los paneles de puerta también se han tapizado y el único toque de contraste lo ponen las alfombrillas de aluminio, que brillan con una iluminación interior conseguida a base de luces led. En el interior se ha seguido el mismo criterio de evitar diseños estridentes, manteniendo el negro original combinándolo con los comentados detalles en rojo.

No se trata de una preparación muy costosa, ni en tiempo ni en dinero, pero el resultado salta a la vista y pocas cabezas pasaban a su alrededor sin girar. Decimos “no muy costosa” teniendo en cuenta las cantidades que se gastan en el tuning. Esta transformación ha costado unos 12.000 euros. Sólo la factura de las llantas ya ascendía a 2.000 euros.
Este Peugeot 206 demuestra que antes de modificar nuestro automóvil, es imprescindible tener un criterio, una idea de lo que queremos conseguir. Es este concepto, esta idea artística, la que convierte el tuning en un arte envidiado y admirado a partes iguales.
Su propietario, Iván, nos confirma que el diseño es intencionadamente ligero, sin grandes estridencias, para no perder la bonita línea original del vehículo, pero que se vea que está preparado.
Se han basado en el estilo Racing japones, que consiste en decorar el automóvil con elementos que recuerdan los alerones , spoilers , llantas , etc de los coches de carreras.
Las llantas se han traído de Estados Unidos y van “drilladas”, es decir, ha habido que modificar los orificios de los tornillos ya que en Estados Unidos no existen las mismas medidas que en Europa.
El equipo de audio es el mismo que el del campeón de Europa de tuning del pasado año, basado en la marca Nertz.
El escape original se ha sustituido por uno de moto en posición central, lo que ha obligado a sacrificar la rueda de repuesto. Los pilotos traseros y los faros se han sustituido por otros más vistosos dotados de led .
El kit aerodinámico consta de faldones delanteros y traseros de diseño muy agresivo, taloneras y alerón sobre el portón del maletero. No se han ensanchado los pasos de rueda ni se ha optado por kits de alargamiento de la carrocería.
El interior está completamente tapizado en una elegante combinación de sky rojo y negro que se extiende también por el salpicadero. Las palancas de freno de mano y cambio también siguen esta misma pauta estética.
Los paneles de puerta también se han tapizado y el único toque de contraste lo ponen las alfombrillas de aluminio, que brillan con una iluminación interior conseguida a base de luces led. En el interior se ha seguido el mismo criterio de evitar diseños estridentes, manteniendo el negro original combinándolo con los comentados detalles en rojo.
No se trata de una preparación muy costosa, ni en tiempo ni en dinero, pero el resultado salta a la vista y pocas cabezas pasaban a su alrededor sin girar. Decimos “no muy costosa” teniendo en cuenta las cantidades que se gastan en el tuning. Esta transformación ha costado unos 12.000 euros. Sólo la factura de las llantas ya ascendía a 2.000 euros.
Este Peugeot 206 demuestra que antes de modificar nuestro automóvil, es imprescindible tener un criterio, una idea de lo que queremos conseguir. Es este concepto, esta idea artística, la que convierte el tuning en un arte envidiado y admirado a partes iguales.
Guía creada el: 04/08/06 (actualizada el 25/11/09)



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